Los recuerdos son partes inseparables de nuestra  construcción como seres humanos, es decir,a partir de nuestro camino recorrido es que llegamos al día de hoy. Ellos nos ayudan a saber que una etapa del camino de la vida fuera cual fuera ha sido transitada de la.mejor forma que pudimos y estamos listos para lo que viene.

Ahora , ¿Que pasa si nos salteamos una parte del camino? O sea, no es que haya un manual mágico de como recorrer la vida y que experiencias necesitamos, ya que hay tantas posibilidades como personas en el mundo. A la vez, cada ser humano es tan único y tiene necesidades tan distintas que ningún camino podría compararse con el otro y mucho menos pensar que uno mas fácil o difícil, pues cada cual vive lo que necesita para evolucionar como ser.

Al mismo tiempo, en esas búsquedas por encontrar lo que necesitamos, podemos encontrar personas que sintonicen con nuestro camino y que comportan estas experiencias, enriqueciéndonos.

Volviendo al punto central, debemos detenernos y pensar detenidamente en lo que nuestra alma nos pide, ya que en este proceso de vivir experiencias y cerrar etapas, algunas de ellas por una cosa o por otra, quedan inconclusas y por ende una parte de nosotros puede apagarse.

Es necesario entender que no vamos a poder hacerlo todo en la vida, ya que algunas veces sera necesario probar si eso que tanto nos  llamaba era lo que queríamos  o no.

En conclusión, pienso que es necesario de vez en cuando revisar que es lo que deseamos y si eso nos hace felices. Es decir, ¿Estamos construyendo o estamos frenando nuestro progreso personal? La única forma de responder este y otros interrogantes, es mirar hacia nosotros, enfrentandonos a las decisiones que vamos tomando y haciéndonos cargo de ellas.